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El estrecho de las dos bestias
En el Reino de Tesala no existía un Rey de los Datos. Existía, eso sí, un escribano de tercer rango llamado Ilion, encargado de los libros de cosecha del granero menor. Nadie esperaba que aspirara a más. Sin embargo, Ilion había descubierto algo que ningún noble parecía advertir: los registros de cada granero contaban una historia distinta sobre la misma cosecha. El granero del norte hablaba de abundancia. El del sur, de hambruna. Y el Consejo del Rey decidía impuestos, campa
Ricardo Muñoz
Aug 43 min read
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